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¿Una vez al día, a la semana o al mes? Cuándo usar cada producto

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En ocasiones compramos un producto que promete darnos ese cutis impecable que siempre hemos deseado pero, tras usarlo, los efectos no acaban de aparecer. Aunque la inercia es echarle la culpa al producto, antes debemos preguntarnos si lo estamos usando correctamente y con la debida regularidad.

La crema más cara del mundo no nos dejará un cutis de estrella de cine si la usamos un par de veces seguidas y nos olvidamos de ella hasta que, al cabo de unos meses, nos topamos con ella en el armario del baño. De la misma forma, un producto fantástico puede ser perjudicial para la piel si nos lo aplicamos, cual medicamento, varias veces al día si no es necesario.

Repasamos cuándo y cada cuánto hay que aplicar los productos más comunes de nuestra rutina facial.

– Limpiadoras: la base de una buena piel es una buena limpieza. Eso sí, debemos elegir productos que se adapten a las necesidades de nuestra piel.

¿Qué? Las pieles secas agradecerán fórmulas más ricas, como cremas o aceites o productos que añadan un efecto hidratante a su acción. Las pieles grasas, que deben ser las más estrictas con la limpieza, deben optar por productos astringentes y que limpien en profundidad. Las pieles sensibles son las que más cuidado deben tener al elegir un producto. Te recomendamos limpiadoras suaves y sin jabón, que eliminen maquillaje e impurezas a la vez que calman y suavizan la piel, como el Gel Micelar Calmante de Laboratorios Babé que hemos recibido en la Birchbox de octubre.

¿Cuándo? Cada día, por la noche, antes de acostarnos. ¡Sin olvidarnos ni un día! De esta forma eliminaremos el maquillaje pero también impurezas y partículas que haya acumulado nuestra piel a lo largo del día. Respecto a si es necesario también por la mañana, se recomienda a las pieles grasas, pero otras pieles pueden prescindir y utilizar su crema de día habitual tras la ducha.

¿Antes y después de…? Es el primer paso de cualquier rutina de belleza. Antecede y prepara la piel para otros productos de tratamiento.

– Exfoliantes: Renuevan nuestra piel eliminando células muertas, limpian nuestros poros en profundidad y preparan el cutis para recibir con brazos abiertos los tratamientos, que actúan más eficazmente.

¿Qué? De nuevo, las pieles secas deben evitar productos excesivamente agresivos, optando (en el caso de peelings químicos) por activos como el ácido láctico, el más suave de todos los ácidos que se usan en cosmética. En el caso de las pieles grasas, pueden optar por ácidos frutales o ácido salicílico, que además de renovar la piel, penetran en el folículo manteniendo los poros limpios. Tiene además un efecto antiinflamatorio que estas pieles agradecerán. En el caso de las pieles sensibles, deben ser especialmente cuidadosas con la elección de este producto. Debe se especialmente suave a la hora de arrastrar células muertas y su base debe ser rica en ingredientes que reparen e hidraten la piel. Es el caso del Hidro-exfoliante de Laboratorios Babé, que incluye un alto contenido de aceite de jojoba y vitamina E.

¿Cuándo? La frecuencia depende del tipo de piel. Las pieles normales y secas se beneficiarán de este tratamiento una vez a la semana. Las pieles grasas deben evitar querer eliminar sus problemas “a golpe de exfoliante” y deben usarla con moderación (dos veces al mes puede ser suficiente). En cambio, la formulación suave del exfoliante de Laboratorios Babé permite su uso una o dos veces por semana para las pieles más sensibles que, tradicionalmente, debían evitar este tipo de productos. ¡Qué buena noticia!

¿Antes y después de…? La exfoliante debe aplicarse tras limpiar la piel. Tras un buen peeling, tu piel estará más receptiva a tus tratamientos. Es el mejor momento para aplicar una mascarilla específica.

– Mascarillas: Un momento de mimo y placer, aportan una dosis extra de tratamiento, llegando allí donde el cuidado diario puede quedarse corto.

¿Qué? Cada tipo de piel encontrará una mascarilla a su medida. Las pieles grasas agradecerán una mascarilla limpiadora con base de arcilla, que absorba el exceso de grasa. Las pieles secas podrán mejorar su aspecto y saciar su sed con mascarillas hidratantes, que también ayudarán a dar confort a las pieles sensibles.

¿Cuándo? En este caso, es el producto el que dicta la frecuencia de uso, aunque todas las pieles pueden agradecer una cita semanal de pausa y extra de tratamiento con una mascarilla.

¿Antes y después de…? Con la piel siempre limpia y mejor si se ha exfoliado cuidadosamente antes. Tras una mascarilla, nada como un serum que potencie sus efectos.

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Cristina

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