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Los infalibles: productos clásicos que siempre funcionan

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Ganarse un puesto entre los clásicos es como la fama, cuesta. Un clásico lo es porque sobrevive con éxito al devenir de las tendencias, algo sumamente difícil cuando a diario aparecen nuevos rivales en escena. Dentro de la industria de la belleza encontramos un puñado de cosméticos que han logrado que, generación tras generación, mantengamos una confianza ciega en ellos.

Para mí, uno de ellos es la Vaselina Gal. Aún guardo en mi memoria la imagen de la cajita rosa en el fondo del costurero de mi abuela… aunque es al farmaceútico Oscar Troplowitz, el químico Isaac Lifschütz y al dermatólogo Paul Gerson Unna a quienes debemos agradecerles el cosmético que todas asociamos a nuestra infancia: la lata azul de Nivea; una pasta blanca como la nieve, de ahí su nombre.

Clásicos y revolucionarios

Si hablamos de fragancias, es inevitable acudir al icono por excelencia, Chanel Nº5. El jugo ambarino que el nariz Ernest Beaux creó para Madmoiselle y que la rubia por antonomasia, Marilyn Monroe, convirtió en fetiche erótico, sigue siendo un superventas en pleno siglo XXI, al igual que Issey Miyake L’eau d’Issey, un perfume absolutamente revolucionario en su momento por esas originales notas acuáticas que luego tantos otros han imitado sin disimulo.

Mucho antes, en 1930, Elizabeth Arden formulaba su Eight Hour Cream Skin Protectant. Esta crema reparadora multiusos nació para cicatrizar las heridas que los arneses causaban a sus caballos, pero años se han encargado de demostrar que se trata de un auténtico todoterreno, uno de esos ungüentos casi mágicos eficaz tanto para calmar las rojeces como para curar los labios agrietados.

Otra firma con solera Guerlain, se dio cuenta hace más 25 años de prodigioso efecto unas esferas de pigmentos podían obrar en el rostro y nos enamoró con esos maravillosos meteoritos que, sin duda, se han convertido en un must de feminidad, al igual que el pincel iluminador YSL Touche Éclat de YSL, un clásico entre los clásicos. Y a pesar de que ha transcurrido más de medio desde que L’Oréal lanzara su laca Elnett, sigue siendo la más vendida. En 2010, año en que se celebraba su cincuenta aniversario, de cada tres que se vendían, una era de esta marca.

Tres décadas eliminando la fatiga

Todo esto hace que me pregunte cuántas ampollas Germinal habrán remontado unas caras abatidas por la sobredosis de obligaciones… o de horas de fiesta a lo largo de sus más de tres décadas de historia. Desde que en el año 80 esta firma española introdujera, por primera vez, las “cápsulas rayon du soleil” (rayo de sol), cultivaron un éxito fulminante que dura hasta la actualidad… Ese clic que se escucha al romperlas provoca en mí la misma felicidad que la campana que anunciaba el recreo. Es la varita mágica de nuestra hada madrina particular, lista para rescatarnos en el último minuto. Recuerdo que, en cuanto llegaban a mi escritorio, mis compañeras corrían a que les diera su pequeña dosis. Ay, si es que además de clásicos, son adictivos.

Ilustrando, un retrato del mítico fotógrafo de moda Horst para Vogue, una modernísima imagen que data de 1939.

Ana

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