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Cuatro hábitos positivos para empezar tu mejor temporada

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Tras varias semanas de vuelta al trabajo, los recuerdos de las vacaciones empiezan a desvanecerse. ¿Y los buenos propósitos que te planteaste para el nuevo curso? Desde Birchbox queríamos dedicar este mes a dar las claves para comenzar la temporada con buen pie y convertirlo en la mejor época del año. Durante las vacaciones, fuimos muchas las que nos planteamos cómo podíamos introducir cambios positivos en nuestra vida, para sentirnos más contentas y con más energía. Las claves: comer mejor y ser más activa pero también aprender a relajarnos o a valorar lo (mucho) que tenemos. Es más fácil de lo que parece, toma nota de estos cuatro hábitos que puedes empezar a practicar ¡ya!

1 – Acude a un nutricionista: Empecemos por tu salud. Puede que hayas notado un cambio de peso, o que sientas que te falta energía o, simplemente, que no alimentas todo lo saludable que deberías y, puede, que estés replanteándote seriamente qué y cómo comes últimamente. Una alimentación adecuada exige la supervisión de un especialista. Te proponemos que esta vez consultes a un nutricionista y dejes que sea él quien decida qué alimentación te conviene más. Hasta entonces, el nutricionista Pablo Barcina nos da algunas pautas generales para una dieta sana y equilibrada:

  • Aumenta el consumo de frutas, verduras, hortalizas y legumbres.
  • Incrementa la ingestión de cereales integrales, pescados y carnes blancas.
  • Reduce las carnes rojas.

2 – Márcate objetivos positivos. Ahora, es el momento de mejorar tu forma física. Seguramente, te has planteado apuntarte al gimnasio o empezar a correr un par de veces por semana. El entrenador personal Enric Llinares, director de Enric Team, sugiere que, antes, cambies la forma de entender el deporte. “Márcate objetivos en positivo, es decir, piensa en lo quieres conseguir y no en lo que no quieres”, explica Llinares. Para iniciarte en este camino el experto sugiere que sigas estos consejos:

  • Expresa tus metas en presente. Sustituye el “este mes debería ponerme en forma”, por “este mes quiero ponerme en forma”.
  • Busca objetivos concretos y medibles. Establece horarios y distancias. Por ejemplo: “Iré a correr 5 Km. todos los martes y jueves a las 20:00”.
  • Plantéate retos alcanzables. El esfuerzo necesario para cumplir tu propósito debe ser lo suficientemente importante como para que sea un reto, pero no tanto como para que te des por vencida demasiado pronto.
  • Elige un objetivo que no altere el resto de tu vida. Si perjudica tu relación con el trabajo, la familia o tu pareja, probablemente te sientas culpable (o te traiga problemas) y acabes abandonando en poco tiempo.

3 – Introduce “Momentos Zen”. Esta propuesta está pensada para mejorar tu estado emocional, al fin y al cabo, fundamental para llevar a cabo el resto de cambios. La psicóloga clínica, Isabel Larraburu, experta en mindfulness y terapia cognitiva nos anima a crear más “momentos zen” en nuestro día a día. Verás cómo un pequeño esfuerzo te reportará enormes beneficios a la vez que te ayudará a “conocerte mejor y desarrollar la conciencia”, explica Larraburu. La psicóloga nos explica cómo hacerlo en 5 pasos:

  • Busca momentos del día para parar 3 minutos.
  • Respira cuatro veces y observa los movimientos de tu cuerpo al hacerlo.
  • No intentes modificar ni corregir la respiración. Sólo eres una espectadora. Observa.
  • Al terminar, pregúntate a ti misma: ¿Qué pensamientos han pasado por mi mente? ¿Qué emociones he sentido?
  • Escribe lo que ha pasado.

4 – Aprecia lo que te rodea. Por último, queremos ir más allá y proponerte un cambio en tu relación con el mundo. La coach Miriam Subirana  considera que una buena manera de hacerlo es sustituir la queja por el aprecio. Reconozcámoslo, nos quejamos constantemente por casi todo. “Tenemos el hábito de quejarnos, de juzgar y criticar, de fijarnos en lo que no funciona, lo que no nos gusta y lo que debería ser diferente según nuestra percepción. Estos hábitos nos provocan malestar y generan ‘mala onda’. Vemos la vida en negativo y utilizamos un lenguaje pesado que desanima y provoca desesperanza”, afirma Subirana. Este modo de ver el mundo nos impide avanzar y si desarrollamos nuestra habilidad de apreciar “incrementaremos la capacidad para agradecer y para crear cambios saludables y buenas relaciones con las personas y con el entorno. La mente está más serena cuando es apreciativa. Apreciar con esfuerzo apasionado y absorbente, nos ayuda a generar una imagen positiva del futuro que deseamos”, concluye la Miriam.

Siempre es un buen momento para mejorar e introducir buenos hábitos en tu vida. Si son tan sencillos como estos: ¿para qué esperar? ¡Lo mejor del año empieza ahora! 

Eva

 

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