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7 cuestiones que debes tener en cuenta antes hacerte un pixie

jaimie

Tras años pensándolo, este verano por fin llegó el momento: era la hora de volver al pixie tras una década de intentar lucir pelo largo, sin demasiado éxito. ¡A cortar por lo sano! Más de una hora de tijeretazos me llevaron de una melena por los hombros a un pixie en toda regla. Eso sí, no es mi primera vez y conocía los beneficios (pero también algunos pequeños riesgos) de llevar el pelo corto. Si tú llevas tiempo, te presentamos a continuación algunos consejos.

1 – Siempre puedes ir a más corto. Si tienes una melena tipo Rapunzel y no sabes cómo te sentará un corte radical, prueba algo intermedio, como un bob. Siempre puedes cortártelo más…

2 – Tu rutina diaria se acortará notablemente. En serio, un golpe de secador y algo de producto capilar ¡y a la calle! De hecho, si el peinado no queda cómo esperabas, puedes mojarlo en un momento y volver a probar. Se acabó eso de salir a la calle con el cabello mojado o una coleta cuando no tenemos tiempo.

3 – Eso sí, tus visitas a la peluquería se multiplicarán… Si cuando llevamos el pelo largo poco importa si ha crecido un centímetro más aquí o allí y la cita con el peluquero puede atrasarse en muchas ocasiones, un pixie no perdona. Si crece en exceso puede parecer desaliñado o, si lo tienes rizado como yo, convertirte en una especie de muffin andante. Lo dicho, lo que ahorras en champú, guárdalo para tus improrrogables visitas mensuales a la peluquería.

4- Y no vale cualquier peluquería. Casi cualquier peluquero que se precie puede hacer maravillas con una melena que llega más allá de los omoplatos. No es tan fácil encontrar estilistas que sepan hacer cortes femeninos y bonitos. Pregunta, infórmate y lee reviews en Internet antes de elegir dónde te cortas el pelo.

5 – Aprende a comunicarte con tu estilista…  Un corte de pelo tan extremo puede tener consecuencias desastrosas si tu peluquero no entiende lo que le estás pidiendo. Haz los deberes antes de ir a la “pelu” y lleva contigo abundantes fotos y comunícale cualquier información que recuerdes vinculada a tu pelo (por ejemplo, si sabes que tienes remolinos en la coronilla, si responde fatal a la humedad o si es extremadamente lacio y fino). Información es poder, también cuando buscas un pixie perfecto.

6 –  La textura lo es todo. Todos los cabellos son diferentes. Algunos son lisos y suaves, otros tienden al encrespamiento, otros se engrasan con facilidad, algunos son gruesos y mates… En definitiva, hay tantas texturas como personas. En un cabello corto estos aspectos son cruciales (determinarán si cogerá más o menos volumen, si podrás domarlo más fácilmente, etc) y también debes comunicarlos al peluquero. Como ves, el pixie es maravillosamente fresco y cómodo pero también muy chivato.

7 – Puede que necesites algo más de maquillaje que de costumbre. Tu cara será ahora el centro de atención. Y aunque es fantástico, tiene sus inconvenientes, por ejemplo: ya no podrás tapar un granito cambiando la raya de lado. En mi caso, por ejemplo, las ojeras destacan muchísimo más y necesito echar más ma. Eso sí, también hará destacar unas pestañas bien largas y curvadas o unos labios rojos-rojos.

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Cristina

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